Deja de cazar nombres de archivo. Vauda entiende qué hay dentro de cada archivo —lo que se ve, lo que se dice, lo que está escrito— y compara eso con lo que le pediste. No busca la palabra exacta: busca lo que significa.
Encontrar el archivo correcto no sirve de mucho si igual hay que leerlo entero.
Entregar material a un cliente deja de ser exportar, comprimir y adjuntar. Eliges qué compartir, defines las reglas y envías un enlace: tu cliente ve una galería con tu marca y busca ahí dentro igual que buscas tú.
Tres roles claros. Cada persona entra con uno, y la interfaz esconde lo que su rol no puede hacer.
Y un plan para cada tamaño: desde un freelancer que trabaja solo hasta una gran empresa. Ver planes
Vauda no trata todo igual: abre cada archivo según lo que es y anota lo que encuentra. Todo eso pasa solo, en minutos, y queda buscable.
Y el original nunca se toca: lo que subes es exactamente lo que puedes volver a descargar.
Claude, ChatGPT y Cursor pueden buscar y usar el material de tu empresa: el asistente ve exactamente lo que ve la persona que lo autorizó, ni un archivo más. Sin exportar, sin duplicar, sin mover nada. La conexión usa MCP, el estándar abierto para esto.